sábado, 7 de agosto de 2010

El Dia D

"El Día D"
Ayer 14 de Febrero miré con atención a las mujeres por las calles de Santiago de Chile y no pude dejar de aceptar la realidad: si, el día de los enamorados ha calado profundamente en el alma nacional ....

Todas las que me llamaron la atención, exudaban una sensualidad distinta, casi como si a todos nos cubriera uno de esos filtros que usan para las fotografías de las modelos y que esconden cada detalle indeseado dejando un halo medio luminoso. Se percibía cierta emoción, alegría, una expectativa frente a la velada planificada y a la(s) sorpresa(s) esperada(s).

Ahí comencé a recordar a mis amigos de los años ochenta: nos reíamos mucho, cuando comenzaron a instalarse estos Días D, pensando al mismo tiempo que la tienda de tarjetas Village fracasaría en su objetivo:

Están inventando días para todo!!! vociferaba Juan Carlos.

Repasemos algunos:

El día de jaloguin, - nuestra cursilería ayudo, reconozcamos lo-, se consagró. Aunque yo dignamente, no me rindo y entrego sopaipillas cuneteras con ajì para el que lo solicite, jamás dulces.

El día de la amistad - En Argentina es casi como el día de la madre, aquí no sale ni en el noticiario - en este caso no se decir si ganamos en nuestra campaña contra Village o simplemente los chilenos somos malos amigos.

El día de la madre: si, eso siempre compadre! está en nuestro corazón desde siempre, hasta perdonamos los poemas de Emilio Antilef.
En Cuba es algo bastante mas sagrado: casi un carnaval y se le llama el Día de LAS Madres, es feriado nacional y el país literalmente se detiene.

El Día del profesor también grande y poderoso, desde luego.

Pero el día de los enamorados, o San Valentin nos causaba mucha risa en ese tiempo. Decidimos intervenir decididamente contra el imperio y pasar de las palabras a la acción, jjj regalamos escritos originales - eso decíamos al menos - manuscritos en papel craft a nuestras enamoradas manifestando nuestro amor en días expresamente distintos al que nos imponía nuestro enemigo: San Valentin

Es claro que nuestros objetivos tácticos y estratégicos contra el Imperio no prosperaron, pero mantengo la esperanza de que alguno de esos papeles amarillos, si sobreviviera de tan intensa batalla.

Definitivamente, si: San Valentín ganó.